Al cubrir un amplio espectro de los temas de desarrollo sostenible pertinentes a las empresas, los ODS pueden ayudar a conectar las estrategias de los negocios con las prioridades globales. Las empresas pueden utilizar los ODS como un marco general para dar forma, dirigir, comunicar e informar acerca de sus estrategias, metas y actividades, lo que les permite capitalizar una serie de beneficios tales como:
– Identificar futuras oportunidades de negocio
– Mejorar el valor de la sostenibilidad empresarial
– Fortalecer las relaciones con las partes interesadas y estar al día con el desarrollo de políticas
– Estabilizar sociedades y mercados
– Usar un lenguaje común y un propósito compartido
•Esta agenda, sitúa a las empresas como agentes clave de desarrollo y coloca sus aportaciones al desarrollo sostenible al mismo nivel que las realizadas por los estados y la sociedad civil. Naciones Unidas apuesta así, por empezar a concebir a las empresas no solamente como actores que generen riqueza, sino también desarrollo a nivel mundial.
•No basta con que las empresas no causen impactos negativos en sus grupos de interés y en la sociedad en su conjunto, sino que deben empezar a actuar como agentes de desarrollo, causando impactos positivos que cambien la forma de hacer negocios y mejoren el bienestar del conjunto de la sociedad.
•Es aquí donde los ODS juegan un papel esencial, proporcionando a las empresas un marco universal y coherente para guiar sus contribuciones al desarrollo sostenible y crear valor compartido. Las empresas, según su sector y modelo de negocio deben identificar sobre qué objetivos y metas tienen capacidad de influencia y empezar a realizar actividades y operaciones para contribuir al desarrollo sostenible, a nivel local e internacional.